Cirugía Estética Genital Femenina. Ninfoplástia. Vaginoplástia. Rejuvenecimiento vaginal.

En estos momentos la Cirugía Estética Genital Femenina está viviendo un auge. Dentro de este campo, existe una gran confusión en lo referente a las distintas técnicas e indicaciones. Nos proponemos en este blog explicar las más comunes.

La Ninfoplastia es la técnica en la se restaura las proporciones de los labios menores. Sin lugar a dudas, es la técnica más popular de las que vamos a nombrar y a la que muchos llaman Cirugía Intima.
Debido bien a la genética, bien a embarazos u otros procesos, el tamaño de los labios menores puede crecer de forma desproporcionada. La principal queja de nuestras pacientes se refiere a la incomodidad en sus relaciones íntimas, de alguna manera, labios redundantes dificultad la penetración. También frecuente es la referencia a los apuros que suelen pasar a la hora de mostrar sus genitales; o a la hora de vestir ropa ajustada y que los labios menores queden marcados con la ropa.
La cirugía consiste en restaura las proporciones del órgano. Es una intervención que ha de realizarse en quirófano bajo sedación supervisada por un anestesista e infiltración l de anestésico local. Desde prácticamente el día siguiente puede realizarse una actividad normal de oficina, suspendiendo la actividad deportiva durante unas 2-3 semanas. Las relaciones íntimas pueden reanudarse sobre las 4º semana. Como toda cirugía no está exenta de riesgos, es normal un pequeño sangrado menor a una reglada las primeras 48 horas, por lo que aconsejamos llevar una compresa durante ese tiempo. El retraso de la cicatrización, la infección de la herida son otras de las complicaciones que pueden aparecer siendo infrecuentes por la administración de antibióticos.

La Vaginoplástia, técnica más desconocida por los pacientes, consiste en reparar el exceso de laxitud de las paredes vaginales, así como corregir el introito (entrada) de la vagina.
Los partos, sobre todo aquellos que requirieron de episiotomía, el paso de la edad, pueden originar una alteración en la elasticidad de las paredes vaginales, siendo frecuente la mención a la pérdida del placer durante el coito, asimismo mencionan la falta de confianza a la hora de que otras persona aprecien un introito vaginal dilatado, en el que la mucosa queda expuesta a un ambiente seco, pudiendo originar erosiones en la mucosa.
La cirugía persigue la restauración de la elasticidad normal de la vagina y la normalización del introito vaginal. Hay que subrayar que aunque una gran mayoría de las pacientes manifiesta una mejoría durante sus relaciones íntimas, la intervención no garantiza esta mejoraría. Es de todos sabido que en la satisfacción de las relaciones sexuales entran múltiples factores. La intervención ha de realizarse en quirófano con sedación controlada por un anestesista y anestesia local. Como en la ninfoplastia desde prácticamente el día siguiente puede realizarse una actividad normal de oficina, suspendiendo la actividad deportiva durante unas 3 semanas. Las relaciones íntimas pueden reanudarse a las 4-6 semanas de la intervención. Como toda cirugía no está exenta de riesgos, es normal un pequeño sangrado menor a una reglada las primeras 48 horas, por lo que aconsejamos llevar una compresa durante ese periodo. El retraso de la cicatrización, la infección de la herida son otras de las complicaciones que pueden aparecer, siendo infrecuentes por la administración de antibióticos.
En ambas intervenciones, es frecuente pequeñas molestias postoperatorias que se controlan con la medicación analgésica, normalmente remiten en una semanas; aunque la tónica es que la sensibilidad de la zona se restablezca como en todas las intervenciones en algunos meses.

El rejuvenecimiento vaginal es otro termino poco preciso que engloba todos los recursos aplicables en cirugía plástica para restaura o mejora la región genita femenina. En el rejuvenecimiento se pueden combinar los procesos mencionados con técnicas de liposucción o lipoinfiltración.

Mención aparte seria la himentoplastia o resconstruccion del himen, que se realiza en aquellas pacientes que por factores culturales se ven rechazadas por la falta de himen. Si bien nos mostramos contrarios a esas formas de pensamiento, sabemos y hemos comprobados que para algunas mujeres es su única oportunidad. Caso por caso se analiza e intentamos explicar a las pacientes que no cedan al “chantaje”; pero entendemos que hay mujeres sin el coraje, determinación, o la falta de apoyo familiar, que requieren de una salida.